Diseño web

El diseño web proviene del diseño gráfico y se ocupa de la planificación, desarrollo y manutención de sitios de internet. Al igual que todo tipo de diseño requiere de la participación activa del cliente en la toma de decisiones. Así, la información que ofrecemos en esta sección le será de gran utilidad para planificar mejor su web y para tener mejores herramientas de análisis. Comenzaremos presentado las características básicas de un sitio web para luego pasar a sus funciones especiales.

Interacción: se trata de la característica diferencial de un sitio de internet, Todo diseño transmite un mensaje desde la empresa hacia el público, pero sólo lo hace en esta dirección. En cambio, un sitio de internet permite que el público genere una respuesta a través de la sección de contacto. Cuando un receptor recibe un volante en la vía pública en el que se presenta una promoción de una empresa no tiene más opción que interesarse por él o no, leerle o no, no puede intervenir en él, informarse más fondo o conocer otras cosas de la compañía. Con una web no sucede lo mismo. El usuario ingresa al sitio y recibe el mensaje que el diseño del mismo transmite. Este mensaje genera emociones, pensamientos, inquietudes que podrán ser comunicadas la empresa en forma de respuesta al mensaje a través de la sección de contacto de su sitio web. Así, la empresa recibirá las inquietudes del público y podrá elaborar una respuesta que será enviada personalizadamente. De esta manera se establece un vínculo muy fuerte entre empresa y cliente o potencial cliente. De este vínculo se obtienen muchos beneficios tales como la posibilidad que tienen los clientes de evacuar rápidamente sus inquietudes y que la empresa compile información sobre los gustos y deseos de sus clientes. De esta compilación se podrá hacer un gran uso durante una campaña de marketing. Además, de este contacto familiar entre la empresa y el público la compañía tiene a favor que los consumidores familiarizados con ella tenderán a comprar sus productos antes que los de su competidor.

No obstante, no es ésta la única interacción posible. A la que acabamos de describir la podemos llamar interacción usuario-empresa. Ahora hablaremos de la llamada usuario-sitio. En este caso la relación no se establece entre dos personas (consumidor-representante corporativo) sino entre el usuario y el mismo sitio. Como hemos dicho antes, al recibir un volante el público tiene un rol pasivo en el cual sólo puede interesarse o no por la información puntual que aparece en él. En cambio, en un sitio web el público ingresa y busca la información que desea. Si desea conocer más sobre la empresa, podrá hacerlo. Si desea conocer los precios de algunos productos y no de otros, podrá hacer. Y así sucesivamente.

Presencia en el mercado: actualmente todo grupo meta utiliza internet en mayor o menor medida. Así, este medio masivo de comunicación se ha hecho tan cotidiano como la televisión o la radio. ¿Pero qué se gana de esto? Costear una publicidad televisiva con sus respectivas repeticiones puede costar desde cientos de miles hasta millones de dólares y la gran mayoría de las empresas no pueden pagarlas. Algunas recurren a publicidades de muy bajo presupuesto en canales de baja calidad pero eso es bastante peligroso para la imagen empresarial. Con internet esto ha cambiado, tener un buen lugar en la web no es costoso en absoluto y le permite a una pequeña empresa competir con una gran corporación. Pero no se trata solamente de la imagen, del diseño y de la estética. La ubicación de su sitio dentro de los buscadores como Google, Yahoo! o MSN es primordial. El 80% de las nuevas visitas que recibe un sitio provienen de buscadores y más del 90% de los usuarios de internet utilizan buscadores. Es así como se observa que la ubicación en ellos es lo que determina el éxito o fracaso de un sitio. Lo interesante de esto es que la contratación de un SEO (experto en posicionamiento en buscadores) no es ni comparable a los exorbitantes precios de la publicidad televisiva. De esta manera, una pequeña empresa puede estar entre los primeros puestos de una búsqueda determinada y así conseguir miles y miles de nuevos clientes.

Oficina virtual: con el crecimiento del mercado, la globalización y la aparición de nuevas empresas se fue desarrollando un proceso de abstracción: se trata del desconocimiento de los individuos hacer del lugar en que operan las compañías. Ya no se da como antes que el edificio corporativo es el sitio de encuentro entre el público y la empresa ya no se da que las inquietudes del público apuntaban al edificio de la compañía para ser resultas, esto ya no sucede más. Ahora, el punto de encuentro entre la empresa y el público es el sitio web. Las páginas de internet corporativas se han convertido en el edificio virtual al que acuden los clientes y potenciales clientes a relacionarse con la empresa ya sea para conocerla, para plantear dudas o inquietudes, para quejar, etc. La gran ventaja de este cambio no se da sólo en la comodidad de los usuarios sino en la posibilidad de competir entre las pequeñas y las grandes empresas. Evidentemente, una empresa muy pequeña nunca podría competir con el edificio céntrico y colosal de una gran corporación: no obstante, sí puede hacer con su sitio web: la mínima inversión que requiere un gran desarrollo web está al alcance de cualquier empresa y le permitirá presentarse ante el público con tanta calidad y elegancia como su titánico competidor.

Las funciones de un sitio web buscan responder a la pregunta “¿para qué sirve un sitio de internet?”. Por otro lado, el conocimiento de estas funciones le permitirá planificar estratégicamente su sitio de forma que se adapte mejor a sus necesidades comerciales. Verá que los nombres que éstas reciben provienen del marketing. Esto, claro está, no es de extrañar dado que un sitio web aprovechado al 100 por 100 es una extraordinaria herramienta de mercadeo.

Publicitaria: la publicidad tradicional y la de internet son muy diferentes. La primera concentra su atención en el aviso antes que en lo avisado (el producto a vender) mientras que la segunda hace lo contrario. La publicidad tradicional se divide en dos tipos de anuncios: los que exageran las capacidades de un producto y las que conmueven mediante su argumento. El primero tipo es muy común de verse en publicidades sobre productos de limpieza. En este caso se muestra al producto limpiando cosas imposibles de limpiar y además haciéndolo de manera increíblemente rápida. En ningún momento se dice qué composición química novedosa han utilizado para limpiar mejor ni ninguna cosa objetiva sobre el producto que se vende. El objetivo de estas publicidades, no obstante, no es engañar a los consumidores sino presentarles un producto de manera rimbombante que genere mucha curiosidad. El segundo tipo, los anuncios que conmueven mediante su argumento, tampoco hablan en absoluto sobre las capacidades objetivas del producto; es más, a veces ni siquiera hablan o muestran el producto que quieren vender. Se trata de avisos en losa que se cuenta una historia que conmueve los valores fundamentales del grupo meta. Luego de terminada la historia se presenta fugazmente el producto y el logo de la empresa que lo vende. Así, la intención de estos comerciales es transmitir al producto toda la emoción positiva que la historia ha generado.

Como puede verse, en sendos casos el punto central de la publicidad es el aviso antes que el producto. En internet lo que serían los “anuncios” son mínimos vínculos con dos líneas de texto que presentan el sitio al que nos dirigen. Estos vínculos no generan ninguna curiosidad particular ni tiene elegancia o belleza alguna. Sin embargo, si uno clica sobre ellos lo conducen al sitio corporativo de la empresa que paga este espacio publicitario. Es en el sitio en donde comienza a funcionar lo que antes vimos funcionando en los anuncios de la publicidad tradicional: es en el sitio en donde se trata de convencer a los usuarios de que compren los productos que la empresa vende. Por eso hay que explotar al máximo este matiz del diseño web.

Promocional: un sitio web es una gran herramienta de promoción. Para lograr que así funcione sólo hace falta un poco de imaginación. Veamos de qué manera se podría hacer a modo de ejemplo.

Usted podría ofrecer cupones de descuento en su sitio que fueran válidos para los productos que usted desea promocionar. Así, las personas deberían ingresar a su web, buscar la sección en la que ofrece los cupones y luego imprimirlos para presentarlos posteriormente en los comercios adheridos a la promoción. Para sacar más provecho de esto usted puede exigir como requisito de acceso a los cupones que el usuario ingrese su nombre y dirección de correo electrónico a la vez que acepta recibir noticias de la empresa vía correo electrónico. De esta manera usted mantendrá una relación más constante y fluida con su público.

Usted puede colocar etiquetas en los productos en promoción. En éstas imprimirá la dirección de su sitio web, la breve reseña de la promoción y un código alfanumérico. Las personas que compren estos productos etiquetados podrán ingresar el código en una sección especial de su sitio web y de ahí acceder a entradas gratis para algún espectáculo o invitaciones para ir a cenar. Lo interesante de esta promoción es que usted no sólo venderá los productos que desea sino que las personas que los compren sólo por la promoción no podrán pasar por alto su sitio y conocerán más a fondo a la empresa que si sólo les hubiera regalado algo junto con la compra del producto en cuestión.

Canales de venta: internet es un medio de uso global y las páginas de internet no tienen fronteras. Un buen desarrollo web que le permita a usted vender sus productos desde su web podría significar para su empresa el más grande e importante canal de ventas que tenga. La apertura al mercado mundial está al alcance de la mano con un sitio web, sólo hace falta planificarlo bien, desarrollarlo mejor y mantenerlo perfectamente.